Quiso probar el hardcore y fue mas duro de lo que pensaba




Una chica muy curiosa quiso probar lo que era el sexo duro de verdad y dio con un sádico que se lo enseñó demasiado extremado, el hardcore tan rudo que le infringió le hizo padecer mucho a la veinteañera que creía que no saldría viva de allí, con tantas torturas, golpes y penetraciones salvajes que le dolían inmensamente en el coño y en el culo, pero todo estaba bien calculado y era parte de la diversión sádica a la que estas personas están acostumbradas, como ellos dicen sin dolor no hay gozo, así que cuando mas la golpeaba y mas sufrimiento le producía, mas se excitaba el pervertido, y aunque a la chiquilla le costó, terminó por cogerle el gusto al sadismo en todo su esplendor.